Aquí va una entrevista con Alberto Chimal sobre el estado de la ciencia ficción en México, que no somos muchos, pero somos legión.
La consideran poco seria y marginal Al tratarse de un género importado, se le ve como literatura efímera, de consumo y desechable
Las casas editoriales mexicanas consideran a la literatura de ciencia ficción como un subgénero poco serio y ajeno a la realidad nacional, señaló el reconocido autor Alberto Chimal, académico de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.
El autor de títulos como Estos son los días y Gente del mundo, quien imparte la materia de Taller de Narración a estudiantes de la Licenciatura en Comunicación, indicó que las editoriales apoyan muy poco a los proyectos de ciencia ficción. “Se cierran bastante, diría yo; después de todos estos años, sigue siendo un problema ser considerado escritor de ciencia ficción. Incluso hay veces que se utiliza como insulto”, dijo.
El experto de la UIA enfatizó que esta mala concepción proviene principalmente de las casas editoriales, que han menguado la publicación de títulos del género, así como de los prejuicios existentes en el ramo académico.
Con respecto al carácter ajeno que de la realidad tiene la ciencia ficción, el escritor señaló: “Precisamente la ciencia ficción es una rama de la literatura fantástica que debe proponer algo distinto a la realidad, ya que lo fantástico no funciona si no pone en crisis la noción comúnmente aceptada de lo real”; la literatura fantástica tiene la obligación de llevar a cabo esa infracción a la realidad, pues es su tarea.
El académico de la UIA comentó que desgraciadamente ha persistido la idea de que al tratarse de un género importado, la ciencia ficción es literatura efímera, de consumo y por lo tanto desechable.
Subrayó que otro obstáculo para el género y la literatura en general ha sido que el sistema educativo mexicano por décadas “le ha quitado el placer a la lectura, pues se piensa que debe ser obligatoria y por razones pragmáticas solamente”.
Como una forma de impulsar la lectura, Alberto Chimal propuso que debe lograrse un mayor acercamiento a los lectores, y no tanto a la crítica o editores, al asegurarles que la literatura les depara entretenimiento, asombro, diversión e incluso posibilidades de acercamiento a la naturaleza humana.
“La ciencia ficción tiene muy pocos representantes actualmente en el país”; la mayor parte de los escritores jóvenes que podrían continuar la obra de anteriores autores en este género, se han decidido por otras vertientes, como el “realismo sucio”, literatura que no tiene relación con la especulación sobre el futuro y las posibilidades de la existencia, sino al contrario, “trata sobre la carencia del futuro, la frustración, la aniquilación de las perspectivas, la destrucción de estas ideas del progreso que tuvieron tanta vigencia en el siglo XX”, indicó.
Alberto Chimal subrayó que el último gran movimiento de ciencia ficción mexicano sucedió al final de la década de los 80 y al principio de los 90, cuando desaparecieron las colecciones dedicadas a la ciencia ficción, haciendo que sus autores se retiraran a otros géneros.
Señaló que la ciencia ficción literaria en México se ha caracterizado por ser más crítica y con mayor carga política que la de otros países, ya que al no situarse en un país productor de tecnología, el género sirvió para cuestionar los abusos de la tecnología existente y su repercusión dañina sobre las grandes masas.
El experto de la Universidad Iberoamericana señaló como algunos de los actuales representantes de la ciencia ficción a Antonio Malpica, autor de El impostor; José Agustín Ramírez, responsable de Paramnesia; o al también académico de la UIA, Bernardo Fernández, autor de la colección de cuentos El llanto de los niños muertos.
Fuente: UIA
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2 comentarios:
En los ochenta era muy distinto.
Las revistas Ciencia y Desarrollo publicaban a los cienciaficcioñeros nacionales, y hubo un intento de sacar la versión mexicana de la revista Asimov. Y había libros de CF en cualquier supermercado o revistería.
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