Izo es transgresión pura. No hay nada en este fílme que nos pueda recordar una película anterior. En ese sentido Izo es un filme mutante, transgresor de toda forma fílmica y un posible parteaguas de nuevas maneras de hacer cine.Izo no tiene una secuencia lógica aparente, pues se parte de un tiempo netamente subjetivo. Esto debido a que la trama responde a una referencialidad fuera de toda lógica. El filme narra el camino a la iluminación. De aquí que hay que acercarse a Izo con ojos más receptivos y dejar atras toda noción de lo fílmico que tengamos. La historia no importa mucho, sobre todo si podemos hablar de historia: vemos el paso de un asesino por el tiempo y el espacio en busca de venganza, su transformación en demonio y su encuentro con la iluminación budista.
Este argumento le sirve a Miike para transgredir toda noción de espacio y tiempo fílmico que se encuentra a su paso.
En el filme, con un simple movimiento de cámara, cambiamos de tiempo y espacio sin que se nos explique el porque, en otras palabras: un tiempo y espacio que responde a una subjetividad.
Izo es un filme diferente, muy radical en su concepción. Mutante en esencia.
Es un ejemplo de lo que hace diferente al cine oriental y lo pone como punta de lanza en la vanguardía fílmica.
El cine actual esta en busca de nuevos caminos, de nuevas formas de narrar y filmar. Creo que en Izo podemos encontrar esas nuevas formas. Esas nuevas formas donde se debe dejar de lado la cinefilía y acercanos a la mutación fílmica, al nirvana del cine.
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